Si aplicas estos consejos podrás regresar a la rutina del cole sin culpa.

Culpa.

Se puede definir como un sentimiento desagradable que se desencadena por el señalamiento acusador o la condena producida por “algo que hicimos o que no hicimos” y se suponía que debíamos hacer o no hacer.

¿Cómo te sientes?

Déjame adivinar: Una mezcla de alivio y culpa que te machaca la cabeza, porque tal vez tu pensamiento gira en torno de: ¡Que se vayan al cole ya!

Tranquila, no te preocupes, no te sientas mal. Esa sensación la tuve yo y estoy segura que muchas madres.

La culpa es una de las emociones más comunes en las mujeres.

Vivimos en una sociedad que nos obliga en cierta manera a tener trabajos con horarios muy diversos, lo que nos lleva a perder ciertos momentos de compartir con nuestros hijos y además vivimos absortas en una vorágine diaria que nos deja sin recursos para gestionar el tiempo.

Esa culpa, luego se manifiesta en la compensación y comenzamos a dar, dar y dar, incluso a decir a todo que SI para equilibrar nuestra falta de tiempo con los hijos.

En definitiva, queremos tapar el sol con un dedo.

Si te detienes a pensar un momento en medio de todo este barullo de comienzo de clases, es posible que puedas observar detenidamente las emociones de tus hijos y que están muy ligadas a las tuyas.

Afrontar el comienzo de clases implica una gran inversión y además un gran desgaste emocional. Es posible, que en situaciones de estrés, nuestro sistema familiar se movilice a las prisas: compras, decisiones, preocupaciones, rabietas, disconformidades, mal entendidos, tú quieres yo no quiero, tú pides yo no puedo darte, etc.

Si tú estás nerviosa, ellos lo estarán. Si te preocupas por el precio de los libros, ellos lo notarán. Si te estresas por el caos, ellos estarán estresados.  

¿Cómo te sentirías si tuvieras una herramienta que te ayudara a gestionar cada día de tu vida afectando a tus hijos de manera positiva?

Si me conoces, ya sabes que vivo apasionada del Yoga y el Coaching.

Yo misma al aplicarlos, he experimentado un cambio muy grande, un antes y después como madre y persona.

Ahora me preguntarás:

¿Y para qué me sirve el Yoga y el Coaching en una situación así? Pues te diré que mucho.

Yoga como camino hacia un profundo cambio interior..

Gestionar el estrés, la ansiedad y nuestros estados emocionales, es una lección pendiente en la mayoría de las personas. Las mujeres somos más propensas a “salirnos de nuestras casillas” debido al gran peso que cargamos, sin embargo, no hemos aprendido a gestionar bien esta parte de nosotras.

Practicar Yoga te ayuda a conseguir, entre otros muchos beneficios físicos, la concentración en cada tarea que realizas y te induce a un equilibrio mental y emocional. Sólo controlando la mente el ser humano puede transformarse y tender hacia la libertad del pensamiento.

La respiración consciente, la atención plena o meditación son actividades que se complementan con la relajación y las asanas (ejercicios físicos) y en la práctica asidua los resultados son maravillosos, reflejándose en la actitud que tomas ante las cosas que te pasan.

Practicar Yoga como proceso de transformación te llevará a una vida más relajada y tranquila. Notarás como tus hijos también, comienzan a cambiar sus actitudes cuando te vean a ti afrontar las situaciones desde otra perspectiva.

Coaching como técnica para conseguir objetivos…

Aplicar la metodología del Coaching en cada situación que nos provoca inquietud y malestar es una manera de aprender a sobrellevarlas de la mejor manera posible.  

BENEFICIOS QUE PUEDE APORTARTE EL COACHING EN ESTE COMIENZO DE CLASE

1.Aprender a gestionar las emociones tóxicas que provoca el estrés de este inicio de clases.

Es posible que la situación económica difícil que se está pasando, te provoque mucho estrés y nervios, lo que puede desencadenar un estado alterado en el que se ve implicada toda la familia, y sobre todo los niños. Recuerda: tus hijos NO son responsables de esta situación, por lo tanto enfadarse con ellos no te solucionará nada. Gestionar las emociones, transformarlas y fortalecer otras tantas, será una manera de afrontar este desafío.

2. Aprender a negociar con los hijos, en caso de pedidos imposibles.

A veces los padres, no somos capaces de decir NO a ciertos pedidos, creemos que no les puede faltar nada, y además solemos darles todo aquello que nosotros no hemos tenido, pensando que de esa manera serán más felices que nosotros . Negociar con ellos es enseñarles en cierta manera que sepan lo que cuestan las cosas con ejemplos diarios. No les pintes un mundo interminable de consumo. Hay cosas que no hacen falta para su subsistencia y desarrollo emocional.


Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.

Proverbio chino

3. Ayudar a tus hijos a que se centren en un Objetivo escolar.

¿Qué te gustaría que tu hijo consiguiese? Seguramente que apruebe el curso, que sea un buen compañero, que no se meta en problemas y un sinfín de deseos más. Si tú sabes cómo plantear un Objetivo y encontrar los recursos para conseguirlo, podrás enseñárselo a tus hijos. Recuerda que los Objetivos sólo se cumplen cuando depende de uno mismo, cuando la meta es alcanzable y medible. Tú no puedes cumplir el Objetivo escolar de tu hijo, pero sí ayudarle a conseguirlo.

4. Aprende a diseñar un plan de acción

Una ruta o un Plan de Acción a seguir para que todo este proceso funcione en armonía, es un paso seguro y certero. Saber lo que quieres y cómo vas a conseguirlo, puede aportarte mucha seguridad, sobre todo a la hora de comprar. Priorizar, encontrar alteativas, buscar soluciones, ser resolutiva, son herramientas que harán más llevaderas estas semanas.

5. Conviértete en un guía especializada para tu hijo/a.

Con el Curso para Madres y Padres Comprometidos que imparto cada año, puedes llegar a convertirte en Coach de tus hijos. Acompañarles en este difícil trance escolar, enseñarles a descubrir sus fortalezas, a potenciar sus debilidades, a gestionar sus emociones. Podrás enseñarles a trazar su propio Plan de Acción a cumplir sus sueños, sus Objetivos. Puedes enseñarles a pescar. Nadie viene con el manual de “Cómo ser Padres”. Nos han enseñado a ser “Buenos Hijos” y hacemos lo mismo con ellos, trasladando nuestras creencias más antiguas. Hoy tienes la oportunidad de enseñarle a tu hijo a Ser Buena persona , y de ahí, a ser un buen hijo y luego un buen padre/madre, hay sólo un paso.

Atrévete a dar el paso y cambia tu realidad y la de tus hijos…

La Escuela Integral de Vida Respya®nace con la misión de inspirar al cambio, impulsando el desarrollo integral del ser humano mediante formaciones de desarrollo y crecimiento personal y espiritual.

Ayudar a las personas y aportar valor para que encuentren nuevos caminos que los dirijan a conseguir una vida más plena, más amable y con más sentido.

Únete a una nueva experiencia que mejorará la relación con tus hijos y deja atrás la culpa.

Ponte en contacto conmigo y estaré encantada de darte más información sobre las Clases de Yoga en Denia y sobre la próxima edición de la Formación para Madres y Padres Comprometidos, 3ª Edición que comenzaremos cuando la lista de espera se complete.

¡Te aseguro que será una experiencia única que cambiará tu vida!


Cuando ya nos somos capaces de cambiar una situación, nos vemos en el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.

Viktor Frankl

¿Nos vemos en el camino?

Ale