En cada ámbito de la vida desempeñamos un rol determinado, un papel que aprendimos a jugar y que nos sale a la perfección; un personaje que tiene una función determinada y un comportamiento acorde a la situación.

Una mujer tiene una cantidad de roles que ha aprendido a interpretar a lo largo de su vida: es hija, hermana, pareja, madre, amiga, trabajadora, y muchos más, lo curioso es que a lo largo de la historia hemos aprendido tan bien cada papel que en ocasiones se nos olvida realmente quienes somos, se nos olvida lo que queremos, lo que deseamos y pasamos a ser el personaje que otros quieren que interpretemos.

Seremos buenas hijas, amantes y esposas perfectas, madres complacientes, trabajadoras sumisas, amigas salvadoras y en cada rol que tomamos vamos perdiendo de a poco nuestra verdadera esencia.

 

“Con el paso del tiempo, nos damos cuenta que nos pasamos la vida interpretando el papel que otros quieren ver, y dejamos de ser nosotras mismas para convertirnos en algo”

Alejandra Navarro (Tengo algo que decir)

 

 

¿QUÉ HACE QUE LAS MUJERES DIGAMOS SÍ A TODO?

Las mujeres tenemos un sistema interno que hace que tengamos la dificultad de decir NO a los demás y decimos SI a todo lo que nos proponen o “exigen” que hagamos.

Una mujer puede estar desbordada de trabajo y tareas que sólo puede hacer ella, y si alguien cercano le pide algo, la mujer probablemente deje todo lo que está haciendo para encargarse de ese pedido.

De ahí surge el “sentimiento de culpa” que no sabemos cómo gestionar, y creemos que aceptando todo lo que nos piden nos convertiremos en grandes heroínas, siendo un personaje diferente, y les aseguro,  tenemos uno para cada persona que vive cerca nuestro.

Decimos SI a todo, porque nos educaron para que así lo hiciésemos. Porque no aprendimos a valorarnos, a respetarnos y a entender que tenemos que ser “egoístamente sanas” para primero, satisfacer nuestras necesidades y compromisos con nosotras mismas y luego, en segundo lugar, ocuparnos en “ayudar” a los demás.

Se trata de enseñar a los demás a que sean más responsables de sus vidas y de sus decisiones y al mismo tiempo decir NO, te ayudará a valorar tu espacio personal y a darte cuenta que hay situaciones que no dependen de ti para que se solucionen.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE DECIR NO?

  • Nos produce estrés emocional el no cumplir con las expectativas de los demás.
  • Nos produce sentimiento de culpabilidad. Pensamos en la otra persona y no en nosotras. Así nos han educado hace siglos y nos sentimos culpables si nos fijamos en nuestro bien.

De aquí surgen unas creencias:

  • Somos aptas para la multitarea
  • Una mujer que se ocupa de sí misma es una egoísta
  • Los demás me dejarán de querer si no hago lo que me piden.

 

A17.019

 

EFECTOS SECUNDARIOS EN LOS DEMÁS

  • Al decir que NO contribuimos a que crezcan a nuestro alrededor personas menos capaces y menos responsables, porque saben que siempre pueden contar contigo.

EFECTOS SECUNDARIOS EN NOSOTRAS MISMAS

  • Falta de control sobre nuestra vida.
  • No realizamos las cosas que queremos para nosotras porque nos falta tiempo pero estamos disponibles para los demás.

¿CÓMO PUEDO DECIR NO, DE LA MEJOR MANERA?

  • Formular y respetar prioridades. Si reconocemos nuestras prioridades las podremos defender mejor; las mujeres tenemos muchas capacidades y talentos, nos gusta ocuparnos de los demás, hacer favores y somos muy buenas a la hora de funcionar en modo multitarea. Tenemos que elegir entre nuestras oportunidades en la vida o conformar la vida de los demás. Cuando una mujer tiene sus prioridades claras, se respetará más a sí misma y conseguirá el respeto de los demás.
  • Reconocer nuestros valores. Los valores son nuestras creencias más profundas, tienen que ver con nuestra manera de ser y de estar en el mundo. Si examinamos nuestras oportunidades a través de los valores, obtendremos resultados con mucho sentido y actuaremos en consecuencia.
  • Decir NO con Asertividad. La asertividad es ser afirmativos con coherencia y flexibilidad; saber expresar lo que deseamos transmitir con un lenguaje apropiado, de una forma apropiada y en el momento apropiado.

 

Conviértete en la persona que deseas ser y no en la que otros quieren que seas. Si tú te aceptas tal cómo eres y aprendes a poner tus límites, los demás harán lo mismo.

El verdadero rol de la Mujer en esta sociedad es el de Ser tú misma, , con toda tu esencia, con todo tu poder, con tu mundo interior completo, porque cuando una mujer está emocionalmente sana y segura de sí misma, de lo que quiere para su vida es capaz de hacer del mundo exterior un mejor lugar para vivir.

Adaptándome a cada rol y a las personas de mi entorno sin dejar de ser Yo Misma puedo sentirme completa y realizada.

El día que dije NO, aprendí a valorarme y todo mi mundo comenzó a girar más amablemente.

Feliz Día de la Mujer y recuerda que Tú eres la única capaz de sentirte IGUAL, nadie puede quitarte nada de lo que tú no quieras.

 

Nos vemos en el camino…

 

 

Bibliografía consultada: “Tácticas de Coaching para Mujeres”. Conchita Rodriguez Franco